<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>SBIDIOT · Bitácora de un honeypot perdido</title><link>https://blog.efespain.com/tags/sbidiot/</link><description>Un honeypot en algún rincón de la red. Cada infección, una historia que merece ser contada.</description><generator>Hugo</generator><language>es</language><managingEditor>eFeSpain</managingEditor><webMaster>eFeSpain</webMaster><copyright>2026 eFeSpain</copyright><lastBuildDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://blog.efespain.com/tags/sbidiot/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>KHserver</title><link>https://blog.efespain.com/khserver/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/khserver/</guid><description><p><strong>KHserver</strong> no tiene nombre en ningún repositorio: los antivirus lo archivan como<em>gafgyt/tsunami</em> y ahí se acaba su ficha. Lo bautizo por las dos marcas que su propio autor dejó compiladas dentro del binario,<strong><code>KHserverHACKER</code></strong> y<strong><code>KHcommSOCK</code></strong>, porque sobreviven aunque cambie el nombre de los ficheros que reparte.</p><p>Lo que la distingue de<a href="/mirai/">Mirai</a> o<a href="/xorddos/">XorDDoS</a> no es la técnica —el esqueleto es el de siempre— sino<strong>el negocio</strong>. Su lista de órdenes incluye<code>FORTNITE</code>,<code>COD</code>,<code>R6</code>,<code>RUST</code> y<code>VSE</code>, y dos comandos dedicados a<strong>OVH</strong> y<strong>NFOservers</strong>, los dos grandes alojadores de servidores de juego. Esto no se usa para lo que surja:<strong>se alquila por horas para que a alguien se le caiga la partida</strong>.</p></description></item><item><title>Nikki, te quieren</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-12/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-12/</guid><description>El binario llegó sin limpiar: su autor se dejó dentro los nombres de las seiscientas veintiocho funciones que escribió. Es como recibir un libro cerrado con el índice grapado en la portada. Aquí lo leo entero, función por función, hasta llegar a la única cadena que no encajaba con nada.</description></item></channel></rss>