<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Ingeniería inversa · Bitácora de un honeypot perdido</title><link>https://blog.efespain.com/tags/ingenier%C3%ADa-inversa/</link><description>Un honeypot en algún rincón de la red. Cada infección, una historia que merece ser contada.</description><generator>Hugo</generator><language>es</language><managingEditor>eFeSpain</managingEditor><webMaster>eFeSpain</webMaster><copyright>2026 eFeSpain</copyright><lastBuildDate>Tue, 01 Sep 2026 12:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://blog.efespain.com/tags/ingenier%C3%ADa-inversa/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Solo el líder habla</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-27/</link><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-27/</guid><description>El kit se quedó quieto en el disco, así que lo encendí yo en una jaula sin salida. Dentro hay un bot que exige saber su propia dirección antes de nada, se une a una malla de hasta dos mil nodos, celebra una elección y se corona líder — y solo entonces abre un chat de Telegram. El operador no entra en ninguna máquina: manda un mensaje al jefe de la manada. Y cuando le quemas el chat, la botnet se cura sola.</description></item><item><title>La línea que nadie escribió</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-24/</link><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-24/</guid><description>En el capítulo anterior quedó un número sin explicar: el backdoor borraba un proceso distinto en cada instalación, y eso no se puede saber de antemano. Abro el minero y aparece la respuesta — una plantilla con el hueco reservado. De paso sale la cartera a la que va el dinero, detrás de un cifrado que da risa.</description></item><item><title>El gemelo que me faltaba</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-22/</link><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-22/</guid><description>Un bot de la escuela Mirai lleva dentro la dirección de quien le da las órdenes. Busqué la de este por cuatro caminos distintos y no la encontré por ninguno — y de paso publiqué una teoría propia que resultó ser falsa. Lo que acabó funcionando no fue una herramienta mejor: fue darme cuenta de que en algún sitio había otro binario, compilado del mismo código, cuyo centro de mando alguien ya había publicado. Con los dos delante, la diferencia entre ellos son mil ciento treinta bytes.</description></item><item><title>¿Un Mirai que no sabía atacar?</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-19/</link><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-19/</guid><description>Bajé los tres binarios del capítulo anterior esperando el arsenal de DDoS de siempre. No estaba: ni una función de ataque. Lo que hace en su lugar —y, sobre todo, el canal por el que le llegan las órdenes— es lo más raro que ha entrado por el cebo. Un bicho pensado, de arriba abajo, para que no se le vea.</description></item><item><title>Volví a por RedTail, y RedTail ya tenía dueño</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-15/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-15/</guid><description>Monté una jaula, ejecuté el minero y le saqué de la memoria la configuración que en el capítulo 6 no supe descifrar. Me emocioné… y me llevé dos cosas que no buscaba: que esta familia ya estaba documentada de arriba abajo —en un sitio donde no se me ocurrió mirar— y que la pieza que creía haber descifrado servía para otra cosa.</description></item><item><title>Tres cerraduras y la llave puesta</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-13/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-13/</guid><description>En el capítulo 10 cacé el minero, pero no el bicho que lo reparte: aquello lo conté prestado, con el análisis de otros. El cebo, que es rencoroso, me lo trajo entero — blindado tres veces, con un blob que se resistió a todo lo que sé hacer. Hasta que dejé de intentar leerlo.</description></item><item><title>Nikki, te quieren</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-12/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-12/</guid><description>El binario llegó sin limpiar: su autor se dejó dentro los nombres de las seiscientas veintiocho funciones que escribió. Es como recibir un libro cerrado con el índice grapado en la portada. Aquí lo leo entero, función por función, hasta llegar a la única cadena que no encajaba con nada.</description></item><item><title>Abriendo XorDDoS con Ghidra</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-2/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-2/</guid><description>En el Capítulo 1 el C2 se quedó cifrado dentro del binario. Aquí lo abro con Ghidra y sale entero — pero de paso aparece todo lo demás que este bicho lleva dentro: cómo se disfraza de proceso del sistema, cómo mata a la competencia usando el mismo rastro que lo delata a él, y cómo miente sobre su propia dirección cuando su central se lo ordena.</description></item><item><title>El minero que esconde su cartera</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-6/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-6/</guid><description>Desempaquetamos el minero de RedTail y lo abrimos con Ghidra buscando el pool y la cartera. Lo que encontramos es más interesante que un número: el dato va dentro, embebido y cifrado — y nadie ha publicado cómo descifrarlo.</description></item><item><title>Mirai al descubierto: 16 métodos y un XOR de un byte</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-4/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-4/</guid><description>El bot del capítulo anterior guardaba su config cifrada y sus órdenes en clave. Con Ghidra sale todo: el descifrado (un XOR ridículo), el nombre real de la botnet, el protocolo de su C2 y su arsenal completo — sin repartir armas.</description></item><item><title>Sysorbit al desnudo: tres capas para esconder una dirección</title><link>https://blog.efespain.com/capitulo-8/</link><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 12:00:00 +0000</pubDate><guid>https://blog.efespain.com/capitulo-8/</guid><description>Abrimos el APK capa a capa: un DEX que solo es un lanzador, una app que se clava en /system si hay root, y un motor de DDoS en código nativo. El C2 me dio con la puerta en las narices — hasta que volví por otro camino y salió entero.</description></item></channel></rss>